
Tengo pendiente hacer un armario cápsula y estoy convencida de que es la mejor manera de mantener la cantidad a raya y tener solamente cosas que te gusten mucho mucho en el armario ¿sabéis esas que te siempre tienes ganas de ponerte pero que te reservas para un día en que te vaya a ver mucha gente? Pues un armario sólo con cosas de esas, y sin tener que reservarlas para nada ¡a que suena bien! Os cuento en qué consiste:
Decides cuántas prendas de cada quieres tener y sólo cuando una prenda sale entra otra ¡TACHÁN!
Normalmente se tiene un armario cápsula de verano y otro de invierno, pero a mí esto del clima de Asturias me tiene muy desconcertada y no sé cómo afrontarlo.
En un mundo perfecto una prenda tarda mucho en salir del armario porque tienes ropa de calidad, duradera y de un estilo que no pasa mucho de moda, slow fashion que se dice, así que cuando tienes que salir a sustituirla te compras lo que más te guste del mundo mundial, y casi seguro que entra en el presupuesto porque comprar, no compras mucha más.
En la vida real, la mía, hasta que en mi armario sólo haya slow fashion falta mucho, pero eso no me impide ir planeando ese armario cápsula de mis sueños y quedarme sólo con lo que me encanta, que, fuera máscaras, hay ropa de zara que también me encanta (la que ya tengo).
La cuestión, que me pierdo, es que a los niños también se les puede hacer un armario cápsula y también nos va a ayudar mucho a no tener ropa de más y ahorrarle esa faena a la humanidad y al planeta. Es verdad que con ellos la ropa entra y sale más rápidamente, pero yo alucino con cuánto se puede alargar la vida de una prenda infantil si se elige bien y se le hace el caso justo a la talla que pone en la etiqueta.

Os cuento un poco mi experiencia con esto al organizar la ropa de las niñas para este verano y de paso me ayudo a mí misma a ponerme las ideas en orden:
Con Isabel, que tiene nueve meses, no planifico mucho armario porque no necesito comprarle muchas cosas; saqué todo lo que tenía de Inés y simplemente compré o hice un par de cositas que echaba de menos. Lo que tuve que comprar lo compré en las rebajas de enero de Jamie Kay, así que visto así planificar si que planifiqué un poco, raro en mí.
Con Inés sí que me organicé un poco más qué y cuánto pensaba que necesitaría y ésta es la lista que hice:
- 5 cuerpos enteros (vestidos o ranitas).
- Un pantalón corto o cubrepañal.
- Un pantalón largo.
- 2 camisetas blancas de manga corta (para poner debajo de las cosas de tirantes cuando no hace mucho calor).
- 2 camisetas monas.
- 5 bodies de tirantes.
- Unas zapatillas de lona.
- Unas sandalias de piel.
- Unas sandalias de goma.
- Dos pares de calcetines por la rodilla (que llevo siempre en la bolsa por si hace un poco de fresco).
- Un bañador.
- Un gorrito para el sol.
- Dos chaquetas de entretiempo.
A parte pondría un par de cosas de repuesto, porque las catástrofes ocurren y un niño es muy capaz de manchar todo eso en un día, pero yo por eso no me preocupo porque al final las abuelas sieeeeeempre compran algo, o alguien te da algo, o algo de lo que no te acordabas aparece por alguna bolsa…
Para mí los vestidos son lo más fácil porque sólo tenemos que elegir una cosa para ponerse, y también es cómodo ahora que empieza a usar el váter. Además los zapatos y chaquetas son de colores neutros y que no hay que dar vueltas a qué se pone con qué, porque casi todo queda bien. Todo esto facilita muchísimo el momento vestirse, que no hay cosa que me dé más pereza (y a ella ni te cuento) que pasar el rato por la mañana viendo qué modelito combina mejor.
Este año de todo lo que apunté sólo tuve que comprar tres vestidos, los calcetines, una camiseta, un pantalón corto y los zapatos, el resto le valía todo del año pasado.
Esta es la lista que me vale a mí (y es casi la misma que el año pasado), pero cada familia se organiza diferente, a algunas puede que os parezca una burrada de ropa y a otras una ridiculez, la cuestión es que no hay un estándar de cantidad correcta en esto de los armarios cápsula, sólo la conciencia común querer consumir moda con sensatez y cuidado.


